Saúl Craviotto: El Titán del Piragüismo Mundial
Si el fútbol tiene sus mitos, las aguas tranquilas tienen a su rey absoluto. Saúl Craviotto Rivero (nacido en Lérida el 3 de noviembre de 1984, pero asturiano de adopción y de corazón) es, por derecho propio, uno de los más grandes atletas olímpicos de la historia del deporte español. Aunque nació en Cataluña, su vida personal y, sobre todo, su madurez y explosión como piragüista de élite internacional están indisolublemente ligadas al Principado de Asturias, el auténtico santuario del piragüismo en España.
Establecido en Gijón desde hace más de dos décadas debido a su profesión como agente de la Policía Nacional y miembro del Real Grupo de Cultura Covadonga, Craviotto ha forjado sus mayores gestas entrenando en los embalses y rías asturianas, respirando esa cultura de la pala que hace única a esta región.
El Vínculo con Asturias: Cuna de Palistas
El piragüismo en Asturias no es un deporte cualquiera; es una religión que se vive cada año en el Sella y en cada club de sus cuencas y costas. Craviotto encontró en Asturias el ecosistema perfecto para la alta competición. Entrenando bajo la tutela del mítico técnico Miguel García en el Centro de Tecnificación Deportiva de Trasona (Corvera de Asturias), Saúl pulió una técnica de paleo salvaje y una mentalidad competitiva de hierro.
Trasona se convirtió en su cuartel general, el laboratorio de donde salieron los mejores barcos rápidos del panorama internacional.
El Olimpo: Una Trayectoria de Leyenda
La regularidad de Saúl Craviotto en las citas olímpicas roza lo sobrenatural. En un deporte donde los centímetros y las milésimas de segundo deciden carreras tras cuatro años de preparación, él ha logrado subir al podio en cinco Juegos Olímpicos consecutivos, acumulando un total de 6 medallas olímpicas (superando el récord histórico que compartía con David Cal).
Pekín 2008: El nacimiento del mito
Contra todo pronóstico, irrumpe en la escena internacional junto al gallego Carlos Pérez Rial ("Perucho"). Conquistan la medalla de oro en K2 500 metros en una final agónica e impecable en el canal de Shunyi.
Londres 2012: Consagración en solitario
Con los cambios en el programa olímpico, pasa a la velocidad pura y agónica del sprint individual. En las aguas de Eton Dorney, se cuelga la medalla de plata en K1 200 metros, demostrando una versatilidad descomunal.
Río 2016: El doblete histórico
Firma unos Juegos memorables en la laguna Rodrigo de Freitas. Consigue el oro en K2 200 metros junto al toro de la cantera asturiana, Cristian Toro, y apenas unos días después, logra el bronce en K1 200 metros en un final de foto-finish de infarto.
Tokio 2020: El líder del K4 y el abanderado
Tras ser el abanderado de la delegación española en la ceremonia de apertura, lidera como capitán el proyectazo del K4 español. Junto a Marcus Cooper Walz, Rodrigo Germade y el asturiano Carlos Arévalo, se proclama subcampeón olímpico logrando la medalla de plata en K4 500 metros.
París 2024: Récord absoluto e historia viva
El K4 500 español mantiene el bloque y la excelencia en las aguas de Vaires-sur-Marne. En una regata de un nivel salvaje, Craviotto guía al barco hacia la medalla de bronce, alcanzando su sexta presea olímpica y convirtiéndose en el deportista español más laureado de todos los tiempos en los Juegos.
Éxitos Europeos y Mundiales
Más allá de los anillos olímpicos, la tiranía competitiva de Craviotto se ha extendido por las grandes citas del calendario internacional de la Federación Internacional de Piragüismo (ICF):
- Campeonatos del Mundo: Acumula múltiples metales, destacando sus 4 títulos mundiales obtenidos en diferentes configuraciones (K1 4x200m en 2009 y 2010, y los históricos títulos de K4 500m en los mundiales previos a los Juegos de Tokio y París), además de numerosas platas y bronces.
- Campeonatos de Europa: Ha cosechado medallas de todos los metales continentales en las distancias de velocidad (200 y 500 metros), consolidando la hegemonía del sprint español en el viejo continente.
El legado de Trasona: Lo que hace gigante a Craviotto no es solo su imponente físico o su palmarés, sino su capacidad para hacer mejores a sus compañeros. Ha ganado medallas con cuatro parejas y tripulaciones distintas, convirtiéndose en el motor de la "época dorada" del piragüismo en Asturias y España.